Gamberro

martes, febrero 16, 2010

Orar y Orar

Alguna vez escuché la historia de un cristiano que se quejaba amargamente con otro de que Dios no escuchaba sus oraciones, la plática decía así: “siempre oro a diario y sin embargo Dios no me escucha o en el mejor de los casos no me responde, el otro le contesta, claro que si te escucha y claro que si te responde, te está diciendo que no”. Desgraciadamente para llegar a esta conclusión se necesita de mucha fé. Mucha fé porque no hay manera de constatar que realmente eso este sucediendo. Y ese es el punto básico y fundamental de toda la situación en cuanto a la oración y la existencia de Dios se refiere.

Si tan solo supiéramos o tuviéramos la certidumbre de que Dios realmente está escuchando nuestras oraciones tendríamos ganada la batalla en contra de la incredulidad… El cristiano no se queja realmente de que Dios no le de el sí a sus oraciones (bueno, habrá algunos medio rebeldes que si lo hagan), el punto es que el cristiano se queja de la falta de certidumbre en que sus oraciones sean escuchadas. Y reitero, si uno tuviera la certeza de que Dios el Todopoderoso escucha las oraciones, la respuesta negativa o positiva sería como un colofón no completamente necesario de su acto de oración.

Eso es lo que el creyente pide a gritos, certeza, certidumbre, hechos que comprueben sin lugar a dudas ya no la existencia de Dios sino el hecho de que realmente escuche a los que lo invocan. Porque al final del día, la prueba de que Dios escucha es la respuesta tangible y palpable a las oraciones. Sea esta respuesta positiva o negativa.

La Escritura habla de que la falta de respuesta por parte de Dios obedece a razones humanas en su mayoría, porque se pide mal, porque se piden cosas nada espirituales, porque se pide para los propios deleites humanos y mundanos. Pero la pregunta es: que es el ser humano??? Sino un ser hecho para vivir mundanamente…..? Que podríamos pedir entonces que no tuviera que ver con el hecho de ser seres terrestres y mundanos?,

Cuales son las peticiones válidas sino aquellas que tienen que ver con los hechos cotidianos, con las vivencias comunes y corrientes de una vida insignificante en medio del océano de la realidad?

Es mucho pedir salud???, es mucho pedir tener un techo digno donde vivir??? Tener ropa para cubrir nuestra desnudez? Nuestra vergüenza? (aunque no encuentro mucho de vergonzoso en las partes nobles de hombres y mujeres). Alguien pudiera decir, no pidas volverte rico porque eso te aparta de Dios, de la dependencia al Creador; podríamos estar de acuerdo hasta cierto punto, pero acaso es mucho pedir, “dame salud en mis piernas para poder caminar sin dolor y normalmente??; el decir que eso es pedir mal, que es mucho pedir, o que es pedir para los deleites propios es rayar en lo absurdo….

Pero entonces porque Dios no responde positivamente?, creo que no hay respuesta satisfactoria a esa pregunta…. Solo pretextos para justificar una falta de interés en una humanidad débil e inmunda que vaga montada sobre una mota de polvo celeste…………….

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